Minuto reflexivo...
Estoy a pocas horas de mi vigesimosexto cumpleaños... Pasaré la barrera del ¼ de siglo, para acercarme cada vez más a la ya no tan temida barrera de los 30.
Hace 26 años llegué a este planeta, en Calama, una ciudad del norte de Chile, en un viaje relámpago, porque mis padres vivían en Arica, que es donde realmente viví mi infancia. De esa época tengo pocos recuerdos, flashes que vienen a mi mente, como cuando íbamos a pescar a la playa con mi padre, imágenes de miles de cangrejos que llenaban el lugar al crepúsculo, me daban temor porque se acercaban cual arañas, o las pequeñas conchitas que recolectaba de la playa.
También recuerdo cuando me iba al colegio en un furgón escolar, el “tio” tenía que tenderme una toalla en el piso para que me bebiera mi mamadera, si no, no había caso. Jajajaja todavía me molestan por eso.
Recuerdo cuando metí los dedos al enchufe, cuando me llevaban al puerto y me daba terror subir a un barco, se movía demasiado para mi gusto.
Todavía me da miedo llegar al final de los muelles, quién sabe por qué. Tantos recuerdos que no cabrían acá, y que yo pensé que eran pocos, pero ahora me sorprendo y espero no olvidarlos.
Pero mucha agua ha pasado bajo el puente, y he crecido.
Me gusta la idea de ser un adulto joven, claro que voy a tener que comenzar a renovar el vestuario, usar más camisitas en vez de poleras, o poleras cuello piqué para verme más ad-hoc no? Jajajajaja qué pensamiento mas anticuado.
Las zapatillas todavía no las cambiaré por zapatos, no transo la comodidad.
Este año no ha sido muy bueno, pero los problemas se han ido superando de a poco, los que me han dejado valiosas lecciones (parece análisis de fin de año esta cuestión).
¿Qué no cumplí años el año pasado? Esa es la sensación que tengo. No me siento más viejo, incluso creo que he llegado a una etapa en la que dejé de crecer y cambiar físicamente, bueno me sale más barba que antes, además de unos rollitos difíciles de eliminar jajajaja. Incluso creo que mi voz ya no cambió.
No me siento más viejo, sí más grande por las cosas que he vivido, pero todavía me faltan muchas más.
Estoy contento...todavía tengo ese espíritu joven deambulando en mi interior, que se niega a crecer, que quiere permanecer así para siempre, que aprende día a día, absorviendo experiencias y conocimientos.
¿Tienes un recuerdo de tu infancia que quieras compartir? espero que sí, para conocerte un poco más.
Bueno, ese fue el minuto reflexivo antes de cumplir años. Algún día compartiré otras de mis aventuras de niño.
Eso por ahora.
Nos leemos!
Hace 26 años llegué a este planeta, en Calama, una ciudad del norte de Chile, en un viaje relámpago, porque mis padres vivían en Arica, que es donde realmente viví mi infancia. De esa época tengo pocos recuerdos, flashes que vienen a mi mente, como cuando íbamos a pescar a la playa con mi padre, imágenes de miles de cangrejos que llenaban el lugar al crepúsculo, me daban temor porque se acercaban cual arañas, o las pequeñas conchitas que recolectaba de la playa.
También recuerdo cuando me iba al colegio en un furgón escolar, el “tio” tenía que tenderme una toalla en el piso para que me bebiera mi mamadera, si no, no había caso. Jajajaja todavía me molestan por eso.
Recuerdo cuando metí los dedos al enchufe, cuando me llevaban al puerto y me daba terror subir a un barco, se movía demasiado para mi gusto.
Todavía me da miedo llegar al final de los muelles, quién sabe por qué. Tantos recuerdos que no cabrían acá, y que yo pensé que eran pocos, pero ahora me sorprendo y espero no olvidarlos.
Pero mucha agua ha pasado bajo el puente, y he crecido.
Me gusta la idea de ser un adulto joven, claro que voy a tener que comenzar a renovar el vestuario, usar más camisitas en vez de poleras, o poleras cuello piqué para verme más ad-hoc no? Jajajajaja qué pensamiento mas anticuado.
Las zapatillas todavía no las cambiaré por zapatos, no transo la comodidad.
Este año no ha sido muy bueno, pero los problemas se han ido superando de a poco, los que me han dejado valiosas lecciones (parece análisis de fin de año esta cuestión).
¿Qué no cumplí años el año pasado? Esa es la sensación que tengo. No me siento más viejo, incluso creo que he llegado a una etapa en la que dejé de crecer y cambiar físicamente, bueno me sale más barba que antes, además de unos rollitos difíciles de eliminar jajajaja. Incluso creo que mi voz ya no cambió.
No me siento más viejo, sí más grande por las cosas que he vivido, pero todavía me faltan muchas más.
Estoy contento...todavía tengo ese espíritu joven deambulando en mi interior, que se niega a crecer, que quiere permanecer así para siempre, que aprende día a día, absorviendo experiencias y conocimientos.
¿Tienes un recuerdo de tu infancia que quieras compartir? espero que sí, para conocerte un poco más.
Bueno, ese fue el minuto reflexivo antes de cumplir años. Algún día compartiré otras de mis aventuras de niño.
Eso por ahora.
Nos leemos!
PS: debo la foto, porque blogger no quizo...
